El día en que Ronaldo estuvo mal, (recuerden sus ataques epilépticos en el vestuario antes de saltar a jugar la final contra Francia), fue el día en que Brasil sucumbió, por un 3-0 nada menos contra los organizadores (aunque tampoco es que Francia demostrara nada del otro mundo recuerden su rácano y afortunado 1-0 contra Paraguay en octavos, sus penalties contra Italia en cuartos ((Vieri tuvo el partido en sus botas)) y su semifinal con 2 goles de Thuram contra Croacia que empezó ganando) pero hoy toca machacar a Brasil, ya habrá otros días en los que con alegría atacaremos a Francia.
Aquella Brasil tenía un tridente mágico, algo que ahora mismo no posee, Rivaldo, Ronaldo y Ronaldinho, pero seguía jugando a la defensiva, confiando en sus delanteros y su calidad individual, defendiendo y especulando sin ningún tipo de pudor. No les culpo, con semejante tridente tenía sentido.
En la final, Alemania (que tampoco jugaba nada espectacular pero que tiene la decencia de no vender humo ni engañar) llegó tan cansada que su portero Kahn (que les había guiado junto a Ballack a la misma) le regaló el primer gol a Ronaldo que dejó encarrilada la final para Brasil.
El único jugador desequilibrante en Alemania, Ballack (que perdió ese año la final de Copa de Alemania, la final de la Champions contra el Madrid y se quedó segundo en la Bundesliga, el récord perdedor más grande en los últimos tiempos) no pudo jugar por sanción y Alemania se quedó huérfana, Ballack era el único que aportaba algo de chispa e imaginación a la Die Mannschafft.
¿Qué hubiera pasado si en esa final no hubiera podido jugar Ronaldo por sanción? Brasil, como en 1994, ganaba una Copa del Mundo a la defensiva, a la italiana, la plantilla era consciente, el resto del mundo quizás no, porque está empeñado en ver a una Brasil de película para engañar a los más incautos.

¿Consecuencia? Eliminada en cuartos contra Francia. Si juegas a la defensiva confiando todo al talento de 2 o 3 individuos puede que si no están bien pierdas, Brasil, la gran favorita junto a Alemania resultaba eliminada antes de tiempo.

Aún así, muchos alabaron el gol de Neymar... ¡Tirando un penalty en la tanda final después de que Chile tuviera el gol antes de acabar el partido y controlada completamente a Brasil! ¡Válgame dios! la desfachatez de los defensores de Brasil no va a acabar nunca.
¿Por qué da miedo indicar que Brasil es un equipo rácano cuyo objetivo es ganar sea como sea? ¿Por qué tenemos que engañar a los niños con leyendas urbanas sobre jugadores brasileños mitológicos? ¿Por qué no decimos abiertamente que Brasil juega a la defensiva?
Scolari es el entrenador que es y le gusta jugar un tipo de fútbol muy defensivo, no pasa nada con ello. Los entrenadores de Brasil en las últimas décadas han sido, por ejemplo, Carlos Alberto Parreira (1994) o Dunga (2006) entrenadores que apuestan por el orden antes que el talento. No hay que sentirse avergonzado.
Esto incluso crea unas expectativas inalcanzables sobre los actuales jugadores brasileños que saben a ciencia cierta que no pueden compararse ni en sueños con los del Brasil de Pelé, Brasil del 70, principios del 80 o las individualidades de Rivaldo, Bebeto, Romario, Ronaldo y Ronaldinho.
Es mucho más simple de lo que parece en realidad y cualquiera que analice un poco el fútbol y dude de los grandes titulares y las campañas de marketing llegará a una conclusión similar. Comparte, comenta y puntúa.


















